Smile nació en medio del duelo más profundo: la pérdida de un padre, mentor y compañero de vida. En un momento de silencio y vacío, una imagen “i)” encendió una chispa. Ese guiño mezcla de símbolo y cargado de emoción, se convirtió en el corazón de una idea: Una marca de bebidas que inspira, que recuerda que el sol siempre vuelve a brillar.
Desde Medellín hasta Corea del Sur, Smile es fruto de un recorrido físico y espiritual. En el que el destino presentó a Alberto Alzate con OKF una empresa de bebidas coreana, con la que nació una alianza cargada de sentido y sincronicidad, encuentro que más que casualidad se convertiría en legado.
Smile nace de la experiencia, la pasión y visión de un emprendedor: Alberto Alzate, que vivió de la mano de su padre el retador camino de emprender y consolidar una marca. Con un gran equipo, aliados creativos y una red internacional de confianza, está listo para dejar huella…
Para honrar la vida, transformar el dolor en energía creativa, conectar culturas e inspirar sonrisas genuinas.
Smile más que una bebida, es una forma de vivir, es un manifiesto:
Sentirte es parar y ver que la vida no se vive de afán y mucho menos de forma fugaz, como es casi todo en el mundo hoy.
Smile es mucho más que hidratarse, es tomar la decisión de sentirte bien, y tomarte el tiempo para hacerlo relajado y sin técnicas complicadas.
Smile es cuando tu cuerpo se siente vivo, es las personas con las que te sientes auténticamente feliz, es sentir la vida ligera como una sonrisa.